sábado 29 de enero de 2011

Silly love songs (Tontas canciones de amor)

Publicado en el Diario Ahora el sabado 29 de Enero

Silly love songs (Tontas canciones de amor)
Por: Said Ilich Trujillo Valverde
E-mail: iltruval@hotmail.com Twitter: @said_t

Era 1976 y Paul McCartney , a la sazón uno de los más grandes artistas de todos los tiempos y probablemente el más virtuoso de los 4 Beatles, veía fieramente atacado su trabajo como compositor, le habían endilgado la chapa de “light”, de autor de “tontas canciones de amor” (palabras textuales de su buen amigo John Lennon). Antes de molestarse, ¿saben que hizo el buen McCartney?, les dio a sus detractores una lección magistral de humor y genialidad, sacó el single “Silly love songs”, una canción inmortal que a la vez sirve de apología a un sentimiento tan hermoso y tan vasto como es el sentimiento de querer y ser querido; creó un himno para resaltar una de las pocas virtudes del ser humano, su capacidad de amar.

Uno de los párrafos más bonitos de la canción dice a la letra: “El amor no llega en un minuto/ A veces nunca llega /Solo se que cuando estoy enamorado /No es tonto, el amor no es tonto, para nada”. Me aúno a la sentencia del gigante de Liverpool, el amor no es tonto, el amor inspira, el amor hace hervir la sangre y el amor hace que logremos nuestras más grandes creaciones. ¿No fue por amor a una mujer que se construyó el Taj Mahal?, ¿no es por amor a los hijos que uno entrega todo por darles un mejor futuro?, ¿no es por amor a Dios que hay mártires de todas las religiones en todo el mundo?

Ahora, querido lector, se acerca el 14 de Febrero, y es por esta fecha, curiosamente, que más se menosprecia el sentimiento de Eros. Parece que alguna gente olvida el romanticismo y la valoración de la pareja durante todo el año excepto en el dichoso san Valentin, los comercios y las calles se llenan de color rosa y pareciera que uno está en un paraíso amoroso donde reina la paz... Falso. Me parece demasiado hipócrita que gente que nunca le dedica una palabra bonita a su pareja en todo el año se ponga de lo más cursi y telenovelera porque el calendario lo manda; me parece que es convertir un sentimiento hermoso en algo mercenario pagar un cuarto de pollo y una hora de hotel porque “es el día del amor”.

¿Peco de procaz y malintencionado?, bien haría usted, querido lector, en averiguar porque se desaloja a los viajeros y los clientes estables de los hospedajes el 14 de Febrero y solo se permite como máximo una hora la estancia en una habitación ese día, ¿eso es amor?, ¿un pollo y un “polvo”? Para nada, es pura degradación del sentimiento, puro oportunismo de parte del amante ansioso.

Uno debe amar sin reparos y todos los días: a la pareja, a la familia, a los amigos, a la mascota, hasta a los enemigos se les debe querer; porque somos lo suficientemente importantes para ellos como para que nos odien. No solo un día al año, no solo para calmar la ansiedad en la entrepierna ni para obtener beneficio alguno, solo por el placer de amar. Empiece ahora, coja el teléfono y llame a esa persona importante con la que hace tiempo no habla, salude al viejo amigo de estudios, saque a comer a la familia, haga una obra de caridad, si es religioso; póngase a rezar. Lo importante es desacelerar nuestro ritmo de vida, darnos un tiempo para pararnos y oler las flores, para recuperar nuestra humanidad.

Bueno, que mi artículo tampoco lo desanime para pasar un bonito San Valentín, pero primero averigüe un poco acerca de la festividad, ¿el tal Valentín era un santo de verdad?, tarea para la casa; por ahora tiene bastantes días para empezar a reordenar sus prioridades y empezar a valorar de nuevo el amor. Espero no haberlos empalagado, pero no todo en esta vida es renegar de nuestros incompetentes políticos, para ir terminando vuelvo a parafrasear al gran McCartney, esta vez en otra canción, la canción final del catalogo Beatle: “The End” y cito: “... Y al final, el amor que te llevas es igual al amor que creas”. Por último ¿tan malo sería llenar el mundo de tontas canciones de amor?