domingo 27 de marzo de 2011

Incongruencias

Publicado en el Diario Ahora el sabado 26 de Marzo.

Incongruencias
Por: Said Ilich Trujillo Valverde
E-mail: iltruval@hotmail.com Twitter: @said_t


El diccionario define la palabra “incongruencia” como: “Falta de coherencia o de relación lógica entre dos cosas”. En un país con una democracia en pañales donde la coherencia y la lógica se han ido de vacaciones, nuestras elecciones sirven para aumentar las definiciones:
Incongruencia es que uno de los presidentes más desaprobados de la historia reciente haya estado tanto tiempo arriba en las encuestas.
Incongruencia es que este candidato, estando primero, diga que por cada insulto que le manden a él; mandará una propuesta, pero que termine en una tonta pelea con el quinto en las encuestas.
Incongruencia es que la hija de un ex presidente, sentenciado a 25 años de prisión por ladrón y asesino, diga que va a poner “mano dura” para parar la delincuencia y volver las calles seguras.
Incongruencia es que esta candidata, pese a la calidad casi lumpenesca de la gente que la acompaña, sea la única que tiene una intención de voto solida que no ha variado en lo que va de la campaña.
Incongruencia es que un militar retirado, involucrado directamente en un intento de golpe de estado e indirectamente en otro, esté dentro del juego democrático y sea candidato.
Incongruencia es que este candidato, que en el 2006 era un radical anti sistema y en el 2010 la cabeza de una alianza de izquierda, bese ahora el anillo del oscuro cardenal Cipriani y se oponga al aborto terapéutico y la unión civil homosexual.
Incongruencia es que un ex alcalde de Lima, que terminó su mandato con una aprobación mayor al 80%, tire por la borda su respaldo popular al no desvincularse de graves casos de corrupción y al realizar una campaña digna del olvido.
Incongruencia es que este candidato crea en una encuestadora suspendida y dude de las otras.
Incongruencia es que un vetusto ex ministro con un rosario de acusaciones relacionadas a apoyar a las élites que manejan la economía (wikileak incluido), sea el candidato más popular entre los jovenes y los “liberales”.
Incongruencia es que este candidato, que se ha robado la mascota del banco de los Romero (¿una reafirmación subliminal de a donde apuntan sus lealtades?), sea presentado por la prensa como un “outsider” cuando es el más grande representante del “establishment”.
Incongruencia es que las mejores propuestas hayan venido de dos candidatos que no llegan al 1%, uno ya renunció (Manuel Rodriguez Cuadros) y el otro sería mejor que lo haga pronto (Rafael Belaunde)
Incongruencia es que se escuchen más chismes que propuestas; que los candidatos suban en las preferencias por actitudes laterales a las que debería tomar un estadista.
Incongruencia es que se encuentre publicidad dentro de la Municipalidad Provincial de Huánuco, violando totalmente la ley de neutralidad.
Incongruencia es que el debate presidencial sea el 3 de abril, cuando después ya no se podrán publicar encuestas.
Incongruencia es que haya periodistas, encargados de transmitir la verdad de los hechos de manera imparcial, parezcan más bien personeros de los partidos y le hagan campañas tan desvergonzadas que harían ruborizar al mismísimo Rasputín.
Incongruencia es que yo escriba un artículo sobre incongruencias, cuando la gente es tan feliz siendo incongruente.
Por último, para demostrar que la incongruencia es más bien moneda corriente, ¿por qué los que tenían su chapita de Fuerza Social en Facebook ahora tienen su chapita de PPK?, ¡un mínimo de coherencia política por favor!
PD: Lo único que yo tengo decidido es que mi voto va a ser un voto de protesta.