Publicado en el Diario Ahora el sabado 12 de Marzo.
Libro de papel vs libro digitalPor: Said Ilich Trujillo Valverde
E-mail: iltruval@hotmail.com Twitter: @said_t
“El libro no desaparecerá” sentencia nuestro Premio Nobel nacional, Mario Vargas Llosa, en referencia al avance que ha tenido en los últimos tiempos los lectores de “e-books” o “libros electrónicos”. Vargas Llosa hace una defensa cerrada del libro convencional, afirma que seguirá vivo porque: “... siempre habrá un sector minoritario, casi clandestino, que va a mantener el libro de papel”.
Es un asunto polémico sin duda, Bill Gates fue el primero en decir: “El libro de papel va a desaparecer completamente”, pero hace tan solo unos pocos años no se veía como un negocio rentable la comercialización de libros y lectores digitales, es más, se esperaba que la explosión comercial de los lectores de “e-books” se daría recién en esta década, sin embargo, el año pasado las ventas de libros digitales ya habían superado a la de sus pares de papel en la tienda virtual de Amazon, que por cierto, es la referencia en cuanto a libros electrónicos al tener como producto bandera al “Kindle”, pionero de los lectores digitales.
El éxito comercial del “Kindle” abrió las puertas a otras alternativas, como el de la libreria “Barnes & Noble” que presentó su “Nook” o la de Sony con su “Sony Reader”; el asunto es que la jugada les salió rentable y los libros digitales son toda una sensación en Estados Unidos y Europa.
Las ventajas que tienen los lectores de “e-books” son varias: primero que la pantalla de estos no cansa la vista, como el caso de la PC, porque estos usan tinta electrónica; nos brindan además la comodidad de comprar libros desde el mismo lector, tener un diccionario incorporado en el cual consultar mientras uno lee, organizar tu biblioteca desde ese pequeño aparato y, en algunos casos, hasta poder navegar por internet.
Si uno se preocupa del precio de estos artefactos, solo basta observar que, con la competencia surgida en los últimos tiempos, los precios se han disparado hacia abajo y un “Kindle” de tercera generación solo cuesta $134. Además, hay una gran cantidad de libros gratuitos (incluso en español), en su mayoría clásicos, que en su versión en papel llegan a tener precios exorbitantes por su longitud. Así es que “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” llega gratis a la pantalla del lector por cortesía de proyectos sin fines de lucro como el “Proyecto Guthemberg”. Para el caso de los libros más recientes los precios en las tiendas virtuales siguen siendo mucho más baratos que los de las tiendas físicas.
Se podría decir que incluso se ha creado un nuevo sistema de negocios, los escritores independientes han encontrado en las tiendas “on-line” de libros una alternativa de autopublicación, no necesitan una editorial para poder publicar, ejemplo paradigmático de esto es el caso de Amanda Hocking, una chica de 26 años que ha amasado prácticamente $200 000 vendiendo sus libros desde $0.99 en la tienda de Amazon.
Curiosamente este último punto es el que ha ofendido al máximo exponente de la lengua española de las últimas décadas. En opinión de Vargas Llosa, con el advenimiento del libro electrónico, la calidad de la literatura puede descender dramáticamente, en sus palabras: “temo que la decadencia de creatividad llegue con los libros digitales tal como pasó con la TV”.
Si bien son entendibles los temores que despierta esta nueva tecnología en nuestro laureado escritor, también es cierto que no ha sido necesaria la aparición del libro digital para que la literatura actual esté plagada de bodrios intragables, que en su mayoría son los más vendidos. Tampoco creo que los lectores de “e-books” maten completamente al libro de papel, se decía que la televisión mataría al teatro y sin embargo dentro de poco el mismo Vargas Llosa va a escenificar “Las mil y unas noches” sobre las tablas, acá, en el Perú.
Incluso con el peligro que conlleva, esta nueva etapa abre la puerta a la democratización de la literatura, es posible que ahora muchos escritores talentosos, que no han tenido oportunidad por culpa de la tiranía de las editoriales, puedan publicarse con relativo éxito. Así como la TV se llegó a inundar de basura, también encontramos en ella productos de calidad; el libro electrónico es la oportunidad, no nos quedemos en el antiguo elitismo, en la certidumbre de que solo unos pocos deciden que es lo sublime y que lo pauperrimo.
Soy el feliz poseedor de un “Kindle” de segunda generación, sin él posiblemente no hubiera leído ese, hasta hace poco, clásico inalcanzable que era para mí el “Yo, robot” de Isaac Asimov o las censuradas obras del Marqués de Sade, ni en las tiendas especializadas como Crisol (el más “marketeado” libro de ahí, era el de la novia de Jaime Bayly) o en las asociaciones de libros antiguos como Amazonas encontré esos libros; el libro electrónico me permitió encontrarlos y disfrutarlos. No debemos temer los avances ni al futuro, solo saber aprovecharlos. Por último, salvaremos unos cuantos árboles cuando dejemos de leer en el papel.
Off-Topic: Terrible lo sucedido en Japón, un terremoto de esa magnitud en el territorio patrio nos devastaría totalmente, el último simulacro de sismo y tsunami (que yo viví mientras estaba en la Plaza San Miguel de Lima, increíble la displicencia de los limeños) en el Perú, nos demostró lo endeble que es nuestra preparación en caso de desastres naturales.
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